Rss Feed
  1. Uno de los problemas más grandes de España es el déficit presupuestario, que viene a ser que sale más dinero del que entra. Como yo soy un poco rojillo y creo en el Estado como el responsable de todas las vertientes del bienestar social, estoy de acuerdo en que gasten todo el dinero que sea necesario, bien gestionado a poder ser. Y si queremos seguir gastando en educación pública, sanidad universal y todas esas calumnias comunistas tenemos dos opciones: o emitir deuda (chungo, ya nos tienen catados y nos sangran a intereses) o aumentar la tributación.

    Yo soy muy fan de los impuestos. Son un instrumento que, adecuadamente usado, permite redistribuir la riqueza de un Estado, así como igualar a los ciudadanos mediante el uso del dinero recaudado en la prestación de servicios, universales y de calidad, independientemente de la condición de aquellos que los reciben. Bien, y ahora viene lo interesante, ¿de dónde sacamos la pasta?

    Lo primero que habría que hacer para recaudar impuestos de manera justa es hacerlos progresivos, tanto las imposiciones al trabajo como al consumo o a las operaciones financieras, entre otros (camarero, una ración de Tobin, por favor). Por ejemplo, yo pondría los siguientes tramos del IVA:

    5% - Bienes de primera necesidad. Toda la comida exceptuando productos de lujo a determinar, pañales, papel higiénico, agua, gas, electricidad...
    10% - Bienes culturales, espectáculos, ocio, primera vivienda, primer coche familiar, transporte.
    20% - Tipo general.
    30% - Artículos de lujo, segundas viviendas, coches a partir de cierta cilindrada, joyería, drogas blandas, prostitución.

    Las drogas y la prostitución son un diamante en bruto en la mina del fisco. Desde que el mundo es mundo los señores se van de putas, y claro que sí, las señoras de putos, aunque sean menos (o quizás más discretas). Y el consumo de drogas blandas está ampliamente extendido en la sociedad. No sólo hablo de tabaco y alcohol, también de marihuana. Si hay mercados sumergidos de servicios sexuales y cannabis, ¿por qué no regularlos, sacarlos a la superficie y hacer dinero para el Estado de ellos? 

    Yo sólo veo ventajas:
    1. Evitas las mafias que en la actualidad controlan de facto el ejercicio de la prostitución, convirtiéndola en una actividad legal y voluntaria y desvinculándola de los bajos mundos de las drogas duras, el contrabando de bienes o la trata de blancas.
    2. También desmontas las redes de distribución ilegales de cannabis, que usualmente acercan al cliente a otras drogas más nocivas o a otras actividades ilegales.
    3. Mantienes control sanitario sobre las prostitutas y los consumidores de cannabis.
    4. Recaudas impuestos sobre el consumo de ambos vienes, así como sobre el trabajo de las prostitutas, los cultivadores, manipuladores y distribuidores de la marihuana. Así consigues crear miles de puestos de trabajo, y que todas estas personas se afilien a la seguridad social pagando así sus correspondientes impuestos.

    ¿Cómo lo hacemos? Yo propongo la creación de sendos monopolios estatales. El cannabis se podría vender en estancos o farmacias, ya regulados por el Estado, y habría que crear prostíbulos para que se pudiese ejercer la prostitución con todas las comodidades.

    Siempre se puede probar la experiencia, y si al final nos sale medio país putero y el otro medio drogata (que me parece a mí que ya lo somos), podemos volver atrás, aunque yo aquí veo una situación win-win. Lo dicho, impuestos, putas y porros para todos.
    |


  2. 0 comentarios:

    Publicar un comentario

    Si tú tienes una idea y yo tengo una idea, e intercambiamos ideas, entonces ambos tenemos dos ideas.